Carmen,
Suite para piano solo

Composición: Ernest Artal

Interpretación: Claudio Carbó

Esta es una suite para piano solo compuesta por Ernest Artal e interpretada por el insigne pianista y concertista Claudio Carbó dada la sintonía cultural y proximidad entre ambos músicos valencianos.

Partitura publicada por PILES Editorial de Música, S.A., para edición impresa y, Artal & Ferrandis Music Publisthing, para edición digital, con copyright del 2026 y edición autorizada en exclusiva para todos los países.

Carmen se compone de 12 movimientos (La danza de la pastora, La bella durmiente, Recuerdos, Un organista en el cielo, Fragancias de primavera, Tímida mirada, ¿Por qué te fuiste?, Invisible, Solo, In Memoriam, Rondó y Nana) que convierten este proyecto en un homenaje personal a Carmen, compañera y esposa de Ernest Artal. Dos de sus movimientos rinden además tributo a dos personas muy queridas que ya no están entre nosotros. Un viaje vital a través de estampas que recrean diferentes estados de ánimo basados en el amor, la ausencia y el recuerdo, con momentos de gran ternura espiritual.

Carmen para piano solo, del compositor Ernest Artal

El estilo musical revela un lenguaje armónico basado en la tonalidad y la modalidad. Arraigado en la tradición clásica y romántica, con toques impresionistas ocasionales, (cromatismos y acordes con notas añadidas). La escritura pianística es esencialmente melódica: una mano lleva una línea cantabile, a menudo con frases ligadas, largas e indicaciones expresivas abundantes y la otra mano ofrece un acompañamiento de arpegios rotos, bajos de Alberti y acordes desplegados.

En cuanto al nivel técnico, la obra es variada: hay movimientos de exigencia media (piezas para estudiantes avanzados de grado elemental/medio, como la «Danza de la Pastora» y otras que requieren de más virtuosismo, con pasajes rápidos de semicorcheas, saltos, texturas y acordes densos que piden ya un nivel de grado, como «Invisible»).

El pianista Claudio Carbó

Claudio Carbó reúne la capacidad para dotar de expresividad y matices Carmen, de Ernest Artal, ejerciendo una técnica impecable. Cabe destacar que Carbó se formó con figuras como Dimitri Bashkirov en la Escuela Superior de Música Reina Sofía y posee premios extraordinarios de fin de carrera, lo que garantiza la solvencia que exige esta pieza.

La partitura musical completa

La partitura completa ocupa 59 páginas y está formada por doce piezas independientes, cada una con su propio título poético, tempo y carácter, a la manera de un álbum o cuaderno de miniaturas pianísticas. Cada pieza lleva pie de página con la atribución «PILES Editorial de Música» o «Artal & Ferrandis Music Publisthing», según el formato elegido. Elige la partitura que desea comprar haciendo clic sobre la imagen:

Los 12 movimientos de Carmen:

I. La danza de la pastora

Danza pastoral ligera y graciosa: melodía en corcheas en mano derecha, con frases arqueadas de cuatro compases y acompañamiento de mano izquierda en notas sueltas que marcan el pulso del vals. La dinámica evoluciona con naturalidad entre mf, p y cresc./dim., y existe una indicación de 2ª vuelta que señala una repetición con variante. Es la pieza más sencilla técnicamente de toda la recopilación y funciona como pórtico amable.


II. La bella durmiente

Para la bella durmiente el compositor ha elegido una textura lírica y soñadora con arpegios amplios en la mano izquierda que suben y bajan en el registro, mientras la mano derecha dibuja una melodía ondulante, llena de ligaduras largas y figuraciones ornamentales. El carácter es de cuna o de ensueño, coherente con el título, con una importante carga expresiva y un cierto virtuosismo discreto en la coordinación de ambas manos, que a menudo se mueven en registros próximos.


IV. Un organista en el cielo

Esta pieza busca la elevación espiritual evocando la figura del organo eclesiástico y como su música emerge hacia los cielos. Comienza con ternura y quietud, se dirige hacia una sección central más viva que recuerda la textura de órgano —acuerdos sostenidos, voces paralelas— y vuelve a la calma inicial para concluir en un Largo solemne. Musicalmente es una de las piezas con más cambios constantes de tempo, por lo que el pianista tendrá que encontrar el peso justo entre fragilidad y robustez para conducir la pieza.


VIII. Invisible

Una de las piezas más exigentes técnicamente: aparecen pasajes rápidos de semicorcheas, acordes densos y cromatismos intensos en ambas manos, con una escritura mucho más cercana al impresionismo (recuerda por momentos texturas de Debussy o Ravel), abanico indicaciones como senza peso (sin peso) que piden un control tímbrico muy fino. El título —“Invisible”— y esta escritura huidiza y cromática casan bien con una idea de ausencia o recuerdo desvanecido.


IX. Solo

Pieza de carácter más lírico y contemplativo, con pasajes que combinan figuraciones rápidas con momentos de gran rallentando, sugiriendo un cierre reflexivo y algo melancólico, coherente con el título en inglés que rompe el resto de títulos de reminiscencias italianas.


X. In Memoriam

El título en latín confirma la lectura conmemorativa/elegíaca que hemos apuntado anteriormente: un homenaje in memoriam en el arco narrativo de la Suite. Aún así, el contraste llega con una pieza rítmica y decidida, con figuraciones regulares y constantes que le dan empuje. Una marcha contundente, que arranca con un pasaje lleno de sentido dramático en una lógica solemne que huye del llanto para alzarse con majestuosidad.